¿Cómo ayudar a nuestros hijos en el pádel?


El deporte del pádel está teniendo cada día más seguidores en los más pequeños de la familia. Por imitar a sus “mayores” o a sus padres cuando juegan un fin de semana en sus clubes de pádel, o porque ven jugar a sus amigos y amigas en las escuelas deportivas.

El papel que tienen los padres en la “iniciación deportiva” en el pádel es muy especial y tiene una relevancia importantísima en el posterior desarrollo deportivo y personal del menor que juega al pádel. ¿Cómo podemos ayudar a nuestros hijos e hijas en el pádel?

Para favorecer la práctica del pádel en menores y hacer que éstos disfruten, aprendan y se desarrollen como jugadores de pádel, es necesario tener en cuenta cinco ACTITUDES POSITIVAS que FAVORECEN LA PRÁCTICA DEL PÁDEL EN MENORES.


 
1. ACEPTANDO Y RESPETANDO EL PAPEL DEL ENTRENADOR.

Es IMPRESCINDIBLE dejar bien claro que el máximo responsable en la planificación de la actividad deportiva es el entrenador

Los padres, aunque posean conocimientos de pádel, en ningún momento han de interferir ni sustituir las funciones del entrenador. Y NUNCA, colocar al hijo en situación de tener que escoger, ante posibles contradicciones, entre los criterios de los padres y el entrenador en cuestiones técnicas o tácticas.


Los padres han de facilitar en todo momento esta labor, y en aquellos casos en que puedan tener criterios diferentes, intercambiar opiniones, en el momento y lugar adecuado, con el entrenador, y siempre teniendo en cuenta que éste es el último y máximo responsable de la planificación deportiva.


 
2. ACEPTANDO LOS ÉXITOS Y LOS FRACASOS DE NUESTROS HIJOS.

Los menores, cuando comienzan su andadura por el deporte del pádel, lo hacen por diversión, por estar junto con sus amigos, porque quieren “imitar” a los mayores… Están lejos de la “excelencia competitiva”…, el pádel es un “juego”, y se tienen que divertir.

En algunas ocasiones, una excesiva orientación a la competición deportiva no es una motivación propia del menor, sino que tiene su origen en las expectativas de los padres. Son los padres quienes “compiten” utilizando a sus hijos, “proyectando” en ellos sus anhelos competitivos.


La importancia que el niño puede dar a una victoria o derrota, puede estar influida en gran medida por la respuesta de los padres, que sin quererlo pueden generar una presión innecesaria, convirtiendo la competición en una actividad estresante.



 

3. INTERESÁNDONOS POR LOS INTERESES DE NUESTROS HIJOS.

¿Les gusta el pádel, realmente, a tus hijos? ¿Están porque se lo pasan bien? ¿Deciden ellos si juegan al pádel o practican otra actividad deportiva?…

No es bueno ignorar o no dar importancia a la práctica deportiva del hijo/a, ya que se trata de una actividad muy importante para él, además de ser un medio educativo básico, y como tal ha de interesar a los padres. Por ello convienen tener comunicación sobre cómo le van las cosas, su estado de ánimo, su relación con el entrenador y compañeros, etc. También compartir opiniones en cuanto a objetivos y expectativas a corto y medio plazo.

Otro aspecto importante es conocer el interés que puede tener el hijo/a en que los padres asistan entrenamientos o competiciones, dejando que ellos (los menores) sean los que marquen un poco la pauta sobre el nivel de presencia con el que se sienten más cómodos. Puede ocurrir, y en muchas ocasiones es así, que los menores se “sientan incómodos” si sus padres lo están viendo jugar, o hacen comentarios, o les dan “consejos”, o “comentan” los partidos una vez finalizados…


4. AYUDANDO A NUESTROS HIJOS A TOMAR SUS PROPIAS DECISIONES.
 
Durante la iniciación al pádel tenemos que
considerar la práctica deportiva como un medio para “educar” a los menores, como deportistas, pero sobre todo, como personas. Todos los que hemos sido y somos deportistas sabemos cómo ha influido en nosotros y en la medida que el deporte nos ha dado una formación como personas.
Uno de estos aspectos formativos ha de ser el aprender a ir tomando decisiones en función de sus propios objetivos y metas. Por ello es importante que los padres no lleguen a planificar y tomar exclusivamente todas las decisiones relacionadas con la práctica del pádel, la elección del material deportivo, nivel de compromiso, participación en las distintas competiciones, etc.

Es importante que ayuden a que su hijo/a, de forma progresiva y poco a poco, aprenda a tener criterios propios y a comprometerse y responsabilizarse de ellos.
 


5. SIENDO UN MODELO DE CONDUCTA Y DE AUTOCONTROL.
 
La forma de actuar de los padres, durante la infancia y adolescencia de nuestros hijos es determinante ya que son “patrones de conducta a imitar”.

La imitación es probablemente uno de las formas de aprendizaje más potente y efectiva. Por ello no se puede pedir a los hijos, por ejemplo, que tengan calma y control, cuando los padres son los primeros en estar nerviosos y perder la compostura. Esto puede ser aplicable a la actitud a tener con los adversarios, los árbitros, etc.


La forma de comportarnos es un medio educativo es mucho más determinante que cualquier charla o explicación que podamos darles.


Y recuerda, siempre que practiques el pádel, seas menor, amateurs o “profesional”… DIVIÉRTETE SIEMPRE.
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NOTA DE AUTOR: Adaptado por Fran Cintado. A. Gordillo (1992), “Orientaciones psicológicas en la iniciación deportiva”, publicado en REVISTA DE PSICOLOGIA DEL DEPORTE.

Fran Cintado

Profesor de EE.SS. (Intervención Sociocomunitaria). Monitor Nacional de Tenis. Psicólogo deportivo especializado en Tenis y Pádel. Especialista en Entrenamiento Mental en Escuelas Alta Competición Pádel. Editor del Blog de Adidas Pádel.

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