CUÁNDO COMENZAR A “ENTRENAR LA CABEZA”.

 

 
En la mente de todos está que sólo los profesionales del pádel se pueden beneficiar de la preparación mental, ya que “son los que realmente compiten”… Nada más lejos de la realidad. ¿Acaso Miguel Ángel no tuvo que aprender técnicas de dibujo antes de pintar la Capilla Sixtina?
 
Todo gran personaje de la historia que ha destacado en un área o disciplina ha tenido que pasar por un proceso de FORMACIÓN, que le ha llevado a obtener los éxitos.
 
En el pádel, los grandes jugadores y jugadoras profesionales que todos tenemos en mente han pasado por un proceso de formación en diferentes áreas: técnicas, tácticas, físicas y psicológicas. Todas ellas necesarias y dependientes unas de otras.


Hay un grave error en la mayoría de los padres y madres de menores cuando piensan que sus hijos, por tener unas capacidades técnicas y físicas muy destacadas, van a ser “per se” grandes jugadores de pádel. ¿Habéis intentado alguna vez relajaros en una situación de ansiedad o tensión, sin haber practicado y/o entrenado anteriormente las técnicas de relajación?... Si lo habéis hecho, tendréis la experiencia que el resultado, automáticamente, es GENERAR AUN MÁS TENSIÓN Y ANSIEDAD…
 
¿Cómo es posible que intentando “relajarme” genere más tensión?… Fácil, tu cuerpo se tiene que “esforzar” para realizar una actividad que nunca antes ha realizado, por tanto, se activa para llevarla a cabo.
 

Otro ejemplo, cuando aprendemos a conducir. Hasta que no hemos practicado una y otra vez el cambio de marcha, los cambios de sentido, las señales, las incorporaciones a las autovías, los dichosos aparcamientos… estamos sometidos a mucha tensión y, nuestras respuestas suelen ser poco precisas y “temerosas”… (además de peligrosas, en ocasiones). Hasta que no practicamos (entrenamos) la conducción y “automatizamos” las distintas destrezas y situaciones de conducción no alcanzamos nuestra meta: EL CARNET DE CONDUCIR.
 
Pues “nuestro carnet de conducir en pádel“, requiere que practiquemos y entrenemos aquellas situaciones donde se nos va a exigir “competir” y alcanzar ciertos resultados en la competición. Sin embargo, la mayoría suelen “dejarlo todo para el final“, hasta que no se han visto en una situación de excesiva tensión, falta de concentración, pérdida de seguridad, miedo a ganar, partidos fáciles perdidos, frustración ante la falta de seguridad,…. es cuando se plantea la posibilidad de que, quizás, la “cabeza” tiene algo que ver.


La diferencia entre “buenos estudiantes” y “malos estudiantes”…, o lo que es lo mismo, los que “sacan buenas notas” y los que “suspenden”….está en la PLANIFICACIÓN DEL ESTUDIO. Trasladándolo al campo del pádel, se trata de la realización de una buena planificación a medio y largo plazo de la adquisición de la técnicas psicológicas necesarias para tenerlas automatizadas para que, cuando llegue el momento crítico (el examen), las ponga en práctica sin ninguna dificultad añadida.
 
Trabajar la cabeza” requiere un proceso de aprendizaje que se debe iniciar cuando las exigencias de la competición no constituyan ninguna “barrera”.



Entonces, ¿cuándo es el mejor momento para empezar un entrenamiento mental?
 
Pues la respuesta es SIEMPRE ANTES QUE LA COMPETICIÓN SEA UNA EXIGENCIA.
 
Toda técnica requiere un tiempo para aprenderla. Este tiempo está en función de las capacidades del jugador o jugadora de pádel, del tiempo disponible para practicarla, de sus objetivos y de la aplicación en juego real, entre otros factores.
 
El mejor momento para adquirir las destrezas mentales en el pádel es a la vez que se están adquiriendo las destrezas técnicas.
 
El jugador o jugadora de pádel aprende y practica las destrezas y técnicas psicológicas INTEGRADAS en el entrenamiento técnico y táctico. Así, se mecanizan sin ningún esfuerzo añadido y pasan a formar parte de su repertorio de capacidades adquiridas de forma automática.

 

Las escuelas de pádel, deberían incluir el entrenamiento de estas técnicas desde la INICIACIÓN DEPORTIVA, ya que les va a ser muy útil para la competición y, sin duda alguna, para su vida cotidiana, los estudios en los colegios y en sus habilidades sociales y de respuesta ante las dificultades.
 
La preparación psicológica contribuye al EQUILIBRIO EMOCIONAL de los jugadores de pádel, tanto a nivel deportivo como personal. Mientras antes empecemos a trabajar la mente, antes comenzamos a sentirnos mejor y a controlar nuestras emociones. Poner la “mente en forma” debería ser una “exigencia”, no una alternativa.
 
No querramos aprobar el examen y sacar la mejor nota si no hemos hecho antes los deberes…



En resumen, el entrenamiento psicológico debe iniciarse SIEMPRE antes que surjan las dificultades propias de la competición. Existen una serie de técnicas psicológicas que se han demostrado muy eficaces para mejorar el rendimiento deportivo, independientemente de la competición, como son la relajación, la concentración, la planificación de objetivos, el control emocional y la visualización.
 
Todas estas técnicas deben entrenarse de forma integrada con las preparación física, técnica y táctica, para favorecer la automatización de las mismas cuando se requiera ponerlas en práctica durante la competición. Y la edad propia para comenzar a entrenarlas es cuando comienzan la práctica deportiva.
Y recordad, ¡¡ DIVIÉRTANSE SIEMPRE JUGANDO AL PÁDEL  !!
 

Fran Cintado

Profesor de EE.SS. (Intervención Sociocomunitaria). Monitor Nacional de Tenis. Psicólogo deportivo especializado en Tenis y Pádel. Especialista en Entrenamiento Mental en Escuelas Alta Competición Pádel. Editor del Blog de Adidas Pádel.

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